Los rayos del sol cacheteaban sus mejillas queriendo castigarla con fuerza.
-¿Por qué me vine por esta avenida?- se pregunto Mónica.
Miraba impaciente su reloj. El segundero caminaba flojo, se burlaba de ella al igual que el sol implacable que continuaba su atroz azote.
Se estaba derritiendo. Toda ella. Sentía como las gotas de sudor le recorrían el cuerpo. Se escabullían por su columna vertebral escapándose de la prisión que ejercía su espalda contra el asiento de su vehículo.
Reacomodo el escudo protector que frente a ella la tapaba del sol. Temerosa dudo en verse en el espejito integrado.
-Me derrito como un muñeco de cera- pensó.
Imaginó parte de su ojo derecho escurriéndose por su cachete, lo seguía de cerca su ceja queriendo ganar la carrera que con mucha ventaja tenía ganada su boca que colgaba hasta el piso de su coche.
-Picasso me amaría- pensó Mónica divertida y lamentando que esos comentarios sarcásticos solo ocurrieran en su cabeza y no con los demás, que sin duda admirarían su sentido del humor mordaz e ingenioso.
Hizo ladrar a su coche el cual se unió a la jauría de vehículos que inútilmente escandalizaban sin lograr avanzar un solo centímetro.
Desesperada en ese sauna en el cual se encontraba prisionera contenía sus ganas de gritar, de decir las peores barbaridades. Hervía por dentro y no sabía cuánto más podría contenerse. Su cuerpo echaba humo y por fin la olla de presión en la que se había convertido explotó dejando salir todo su contenido.
Después de eso silencio.
Todos la veían. Una señora le tapó los oídos a su pequeño hijo. Un anciano se persigno. Un señor de traje la veía con reproche. Una pareja que peleaba en el coche delante del de ella dejó de pelear. La adolecente del coche continuo bajó el celular de su oreja y la miraba fijamente.
Ella ya no pertenecía a la manada. El ventrílocuo había hablado cuando el muñeco es el único que puede hacerlo.
Todos se alejaron de ella. Los perros rabiosos ya no ladraban. Estaba apestada. Mónica prendió su coche y se dispuso a avanzar. Mañana tendría su revancha.
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